El síndrome de la madre sobr(a)e alimentada

Durante años he estado escuchando a mi abuela decir que ella engordaba de pena sin saber muy bien a qué se refería. Hasta ahora…

Es posible que antes de tener un hijo fueses de las que se cuidan. Hacías algo de deporte, tenías tiempo para vaguear en el baño mientras echabas unas sales a la bañera o te ponías una mascarilla, y fundamental, cuidabas tu dieta. Procurabas comer sano, nada de picar entre horas.

Seguiste igual de aplicada en el embarazo. Algún capricho, pero nada de excesos.

Una vez tienes a tu bebé, las cosas varían poco. En el postparto debes cuidarte, comer equilibrado…Está chupado, llevas haciéndolo media vida. La lactancia te da bastante hambre, pero oye, que te quiten lo bailao, porque ves cómo tu bebé mama sin parar mientras tú ya te puedes meter en tus antiguos vaqueros.

Pero…(por supuesto que tenía que haber algún “pero”)…llega ese momento crítico a la par que inolvidable en el que tu criaturilla empieza a comer solo.

Sobr(a)e alimentada

Te ha costado lo tuyo, y puede que se empeñe en usar la cuchara para comer espaguetis, pero en general se las apaña bastante bien. Se le caen cosillas al suelo, y descarta pequeños pedazos, que tú te llevas a la boca instándole a que se los coma también.

Asimila rápido e imita todos tus movimientos. Aprende enseguida que tú eres la persona que se come todo lo que él no quiere. Y de repente, siente una necesidad imperiosa de darte de comer. De ofrecerte un bocado tras otro.

Siento decirte que, has caído de lleno en el síndrome de la madre sobr(a)e alimentada. Sí, sobre alimentada porque te pegarás todo el día comiendo, a punto de reventar, y sobra alimentada, porque tu dieta consistirá básicamente en alimentarse de las sobras de tu hijo.

Si aún no sabes de qué te hablo estás de suerte, puede que estés a tiempo de evitarlo, pero si ya es demasiado tarde, no desesperes, hay trucos para sobrellevarlo mejor:

• Que le dé de comer papá. Está demostrado científicamente (seguro que alguien en algún lugar ha hecho experimentos con esto) que sólo afecta a las madres. El padre no se contagia. Eso sí, evita pasar por la cocina hasta que no se hayan tirado todos los restos a la basura o corres el riesgo de “sentir pena” y llevártelos a la boca.

• Entre horas ofrécele fruta. Puestos a comer, que al menos sean cosillas sanas. Nada de galletas, chocolates y demás chucherías. Él no las necesita, y tú menos. Recuerda, ¡te entran los vaqueros!

• Sírvete la mitad del plato. ¿Crees que es poco? Cuando te hayas comido tu plato y gran parte del de tu hijo, que te ha debido ver cara de famélica, verás que estabas equivocada. Además, siempre estarás a tiempo de servirte un poco más.

Ten siempre a mano un tupper. Asi podrás guardar inmediatamente lo que sobre y no te sentirás obligada a comértelo tú. Ojo, no vale meterlo en el tupper para acto seguido hincarle el tenedor.

Si no tienes perro, es hora de tener uno. Nadie estará tan complacido como él de comer todo aquello que sobra en casa.

Lejos de mejorar, si no se toma realmente en serio, el síndrome va endureciéndose, haciéndose progresivamente más resistente. Así que, por el bien de tu estómago (y del éxito de tu operación bikini) por favor, no dudes en seguir estas instrucciones y compartir conmigo cualquier remedio que conozcas y te haya resultado efectivo :)

¡Feliz semana!

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8 Reflexiones sobre: “El síndrome de la madre sobr(a)e alimentada

  1. Jaja genial!! Y es verdad! Yo estoy en los inicios…. Menos mal que tengo perro…. Y como no tolero la lactosa me niego con sus yogures.
    Muy original el post

  2. Siento contradecirte, pero, al menos en esta casa, el consumo de sobras infantiles no entiende de sexos. El Superpapá también les hinca el tenedor y la cuchara con frecuencia.

    Al final, la única solución es tirar comida. Es dolorosi, pero peor será acabar con un problema de obesidad por no tirar esos macarrones mordisqueados, la galleta a mediocomer o la leche en la que flotan los cereales…

  3. Pues en mi caso, el papá es el que espera las sobras de los peques, argumetando que si la comida pertenece a otro está más rica! Jajaja! Y gracias de que así sea, ya que no tiene problemas de asimilación de calorías, es como un colador, él filtra y dale que si filtra, y se queda igual!!! jejeje!!!

  4. Jajaja, creo que la mayoría de las madres sufren ese síndrome, mi opción es tener un perro.
    Yo tampoco puedo tirar nada a la basura pero me siento mucho mejor si quien se lo come es Meme ; )

    • Sí Rebeca, creo que es un síndrome difícil de evitar.
      Y si tienes perro, es posible que te libres, pero puedes adivinar quién va a terminar con unos kilos de más.

      Gracias por pasarte,
      Un beso!

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