Imitación y normalización

Los bebés emplean la imitación como estrategia de aprendizaje. Desde bien temprano copian nuestros gestos, nuestra risa, todo aquello que les llama la atención. Nos convertimos en su modelo y ejemplo. Ojo, para lo bueno y para lo malo, así que, creo que es el momento ideal para revisar nuestro vocabulario, nuestras reacciones o emociones.
Las últimas investigaciones sobre neuronas espejo explican a la perfección el funcionamiento de estos mecanismos inconscientes. Échale un ojo porque es apasionante.

Por tanto, no me resulta nada extraño cuando la gordita insiste en ponerse desodorante, cuando la sorprendo dando tetita a sus muñecos o calcando mis palabras. Son pequeñas esponjas interesadas en todo aquello que les rodea.

Dicho esto, creo que estamos de acuerdo en que sería interesante ofrecer buenos ejemplos y variedad de situaciones. Poner a disposición del niño otras realidades.
Y ahí es donde comienza mi lucha contra las empresas de juguetes.

Imitación y normalización

Catálogos plagados de niños jugando con camiones y niñas con cocinitas (porque no quiero entrar en las versiones rosa y azul de un mismo producto). Muchos me dirán que las jugueterías están exentas de responsabilidad, que están ahí para vender, y que se limitan a reproducir lo que el público demanda. Entonces entramos en el debate de qué fue antes, el huevo o la gallina.

De todas maneras, cada cual hace en su casa lo que estime conveniente, y ya me ocuparé yo de explicarle a la gordita que puede jugar con lo que le plazca, que nadie la va a condicionar o juzgar por ello.

Pues bien, hace poco, ojeando uno de esos catálogos, y entre tanto desatino, algo llamó poderosamente mi atención. ¡Un portabebé! sí, entre carritos, tronas y biberones, ahí, en una esquinita, rosa, pero un portabebé a fin de cuentas. Abro la página de par en par con impaciencia, y…oh, mi gozo en un pozo… es una colgona, y además con el bebé mirando al mundo :(

Qué decepción. Otro desacierto más – pensé- Otro modelo incorrecto. Una oportunidad de mostrar otras realidades tirada por la borda, porque, por mucho que veamos a gente conocida utilizando mochilas no ergonómicas, ésta no es la forma adecuada de portear, a ver si nos enteramos.

Pero oye, me debí levantar positiva (no se ganó Zamora en una hora) y opté por mirarlo desde otro prisma. Creo es un paso adelante que reconocidas empresas jugueteras, de esas que todo el mundo frecuenta, comiencen a normalizar y hacer visible esta forma que algunos, cada vez más, tenemos de llevar bien cerquita a nuestros hijos.

Y sí, es un buen comienzo, pero no nos podemos conformar con esto, queda mucho camino por recorrer, trabajo por delante. Señores jugueteros, no se van a librar de un buen tirón de orejas. La pelota está en su tejado, y creo que es un buen momento para que se pongan las pilas. Y si no saben cómo, y necesitan ayuda, ya saben que ando por aquí 😉

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3 Reflexiones sobre: “Imitación y normalización

  1. Pingback: Lo que leemos en casa: La naturaleza - En casa con mamá

  2. A veces es tan poco a poco que desespera ; )
    Yo ya no miro esos catálogos, me ponen enferma : (
    Y sí es cierto imitan todo, y hay que tener mucho cuidado con eso.

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